9 abr. 2008

de la escritura china


foto de bmetz en flickr, señor practicando caligrafía en un parque de Beijing
Por supuesto fue a un chino quien se le ocurrió decir que el inconsciente estaba estructurado como la escritura china”. Huo Datong fue uno de los psicoanalistas chinos, que practican y forman analistas actualmente en Chengdu. En sus orígenes, la escritura china no se diferenciaba de las sumero-acadias , que también eran lenguas gráficas. Con el tiempo, estas emprendieron un proceso de racionalización por fonetización, reduciendo considerablemente el número de signos y más tarde descomponiendo las sílabas en vocales y consonantes, dando lugar al sistema más económico que existe, el alfabético. China, en cambio, aunque también emprendió cierto desarrollo a través de elementos puramente fonéticos, no llegó nunca a desprenderse de la escritura ideográfica. Los expertos dicen que este hecho se debe esencialmente a la falta de secularización de la escritura china y su fascinación por el orden mágico-religioso que la ligaba con la significación adivinatoria . Como dice Rainier Lanselle* , para los chinos, la escritura, el signo escrito “revela el orden de las cosas del mundo, y no de las palabras o del lenguaje”. Su destino no es el de dar cuenta de la palabra del sujeto hablante, sino el de hacer evidentes y visibles las mutaciones invisibles del mundo, cuyas leyes son dictadas y se encuentran siempre más allá, en ese lugar chino que es el cielo.
Es cierto, muchos pensamos que el chino, al hablar, ve las cosas. Y si incluso a mi me gusta pensar así, al matizar y desarrollar esta idea, podemos llegar a nuevas conclusiones.
Como sabrán, o como tan claramente explica R. Lanselle en el artículo al que hago referencia en este post, aunque la mayoría de palabras escritas tengan un origen fonético, a partir del cual se busca un elemento fonético que lo represente dentro del signo escrito, en su interior están compuestos por otras imágenes con las que el sujeto que habla acaba contando, más o menos inconscientemente. Por ejemplo, a ningún chino le extrañará oír que se piensa o decide con el corazón, xin , puesto que en la palabra pensar , olvidar , sentido 意 o intención aparece el radical de corazón, en posición central. En las principales palabras que sirven para designar el modo, la ley, la manera, fa, o incluso el gobierno zhi aparece el radical de agua, así que tampoco les resulta ajena la metáfora del agua para explicar el funcionamiento de las cosas en el pensamiento taoísta. En la China tradicional estaba mal visto tener plantas en los lugares de trabajo, me explicaron, porque en el carácter de ociosidad xian, aparece el radical de madera,mu 木, que es el dibujo de una planta, bajo un techo y tras una puerta, etc.
Desde los inicios del pensamiento chino que conocemos, ha existido una gran preocupación por nombrar las cosas con las palabras adecuadas, y dentro del mundo de los letrados y calígrafos una búsqueda del parecido a la cosa, no tanto en su apariencia física como en la expresión de su energía interna o qi. Pero como indica Lanselle, sus enunciados al respecto tienen que ver, más que con un encuentro continuo con lo real, con la función del rasgo unario (lo que de lo figurativo es borrado, reprimido, rechazado) Es conocida la anécdota de un gran calígrafo del s.IV a.c., Wang Xizhi, que en la búsqueda de ese parecido y fusión entre la forma y lo representado, decía que lo más importante de su arte lo había aprendido observando el vuelo de las ocas salvajes (en la poesía china el vuelo de las ocas salvajes hace referencia a menudo a los signos escritos ya que la silueta del ave en el cielo se asemeja al carácter que designa el signo escrito, zi, 字 ) El carácter de oca è 鹅, no obstante, está compuesto por el dibujo el radical de pájaro abajo, niao, 鸟 y por el carácter de yo, wo 我 que le presta el elemento fonético, y que obviamente no se asemeja a la forma de una oca.
Lanselle habla, sin embargo, del goce provocado por el reconocimiento de aquello que se desprende de lo real de la cosa, a pesar de la prohibición de representación, o la represión.
Este mismo autor, y siguiendo con esta idea de que el significante escrito puede ser vivido más como la cosa misma que como puro significado, habla de “una invasión constante de lo real en el orden simbólico, un cortocirtuito temible que amenaza permanentemente, convocando el goce y lo prohibido". Para él, esta realidad está sin duda en la causa de otro de los aspectos tan interesantes de la tradición escrita china, y que es la práctica de un discurso que tiende ante todo a lo alusivo, la metaforización, el decir entre líneas, al tiempo que promueve el equívoco, la polisemia, y la simultaneidad de más de una capa de significado. – Recuerden que en China los escribientes eran funcionarios del Emperador, a quien debían servir en todo momento, sin importunarle si querían salvar su puesto y sus vidas, eso sin contar con los abruptos cambios de poder y de situación política que no hacía más que dirigir sus preocupaciones discursivas más o menos conscientes en una dirección: cómo llevársela con el amo, o incluso con diversos amos.
Dicha indagación profunda en la escritura, sea ensayística, política, literaria o incluso poética, ha marcado la tradición escrita hasta nuestros días, y creo por lo tanto que se pueden encontrar en ella marcas y pistas a la hora de desmontar y pensar otros discursos. En este sentido existen dos textos muy interesantes, uno que comenta desde la perspectiva analítica la tradición confuciana en la obra de Mencio, de la también habla Lacan en su seminario más chino, y otro que des del momento actual intenta abrir interrogantes sobre la posibilidad de ciertos discursos en la práctica psicoanalítica de la China actual. Pero eso será para el próximo post…

19 feb. 2008

Presentación

Este blog se abre como lugar de reflexión sobre las coordenadas que puedan ajustarse del encuentro del psicoanálisis con China.

La llegada del psicoanálisis a China y de China al psicoanálisis, nos abre un amplio campo de trabajo en temas de Psicoanálisis y Sociedad.




Este espacio/blog, promovido por P&S está coordinado por Vanessa Nuñez, conocedora de la lengua china y que trabaja desde hace algún tiempo sobre estas coordenadas.
La escritura china y la lectura de algunos textos clásicos sirvieron a J. Lacan para mostrar la función del significante y reflexionar acerca de ciertas nociones de la práctica y la teoría analítica.
En los últimos años han aparecido en China continental los primeros analistas, planteando interesantes cuestiones acerca de la transmisión y de la clínica.

Las 3 líneas de trabajo que podríamos abrir en este espacio atañerían básicamente



  • a cuestiones ligadas a la especificidad de la escritura china.

  • al pensamiento chino en relación con el psicoanálisis.


  • a los retos y experiencias que resulttan de la práctica del psicoanálisis por parte de sujetos e instituciones chinas.

Invitamos a los interesados a participar con sus comentarios, conocimientos y aportes de información.


Junta directiva de P&S : C. Alvira, R. Cevasco, J. Chapuis